encargos

  Mi amiga Mery me hizo este verano un encargo muy concreto, yo que suelo pintar a mi bola me quedé impresionada de lo claro que lo tenía. Quería un tríptico. Tres ventanas al exterior que le llevaran a un atardecer tranquilo y luminoso, a una laguna, quizás. No quería guspirusos, me dijo, más bien animales voladores, pájaros, mariposas y libelulas, algo no muy recargado que le diera paz cuando se cansara de ver la tele o quisiera olvidar el tráfico de Sant Antoni. Este es el proceso y el resultado, quedó muy contenta y yo más de que funcionara!